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5 formas de fortalecer tu marca a través del packaging

El diseño de packaging es una de las mejores maneras de posicionar tu marca y el producto que vendes. Es la primera impresión que el cliente va a tener de tu empresa. Por ello, puede generar resultados muy positivos para tu negocio.

En mercados tan potentes como el norteamericano, más de un 72 % de los consumidores señalan que sus decisiones de compra se ven influenciadas por el packaging. A pesar de ello, hay más cosas que el envase en su conjunto de estructura y gráfica pueden hacer por ti y tu empresa. El packaging puede fortalecer tu marca de forma significativa.

En los siguientes aspectos puedes comprobar cómo afecta el packaging a tu marca y cómo puedes usarlos a tu favor para fortalecerla.

Consistencia de marca

La fundación de una marca sólida y consolidación de la misma requiere de un propósito y una estrategia alineadas. La base está en que trasmitan los valores, personalidad e historia y se enfoquen en el posicionamiento y la audiencia.

¿Cómo entra el packaging dentro de esto?

Como ya sabemos, el packaging es el primer punto de contacto de la marca con el cliente, por lo que su papel es tremendamente importante para comunicar de manera clara y efectiva todos los elementos que mencionaba antes.

Solo hay una oportunidad para generar una primera impresión y esta oportunidad es de 7 segundos siendo optimistas en el estudio. El packaging que use la marca debe ir enfocado directamente a resaltar los atributos del producto y hacer sentir al consumidor los beneficios que le aportará en su vida si lo escoge.

El diseño gráfico que se use como identidad del producto debe ser muy claro y conciso, guiándole en la lectura/”escáner”. Usando estratégicamente espacios negativos o en blanco se logra dirigir la vista del consumidor a los puntos más importantes del mensaje que se desea transmitir.

Cuando se hace un diseño sin basarlo en una estrategia clara, se añaden demasiadas imágenes, gráficos o textos, llegando a confundir al comprador o, lo que es peor, haciendo que nuestro producto pase totalmente desapercibido. Esto es algo que seguramente ninguna empresa desea.

Transparencia & honestidad

Aunque pueda parecer raro, el packaging puede ayudar con estos 2 conceptos.

La confianza de los consumidores se encuentra en mínimos históricos. A este nivel de mercado, percibimos las marcas como “empresas mecánicas” a las que solo les importan las ventas, engañándonos o simplemente “ocultando la verdad” con tal de conseguir este fin.

Por esto, las marcas necesitan ir más allá con la transparencia. Si un consumidor no cree en la autenticidad de una marca, no servirán para nada los esfuerzos que haga.

De forma gráfica, se puede transmitir autenticidad, por ejemplo, con el uso de fotografías e historias reales detrás del producto que se quiere vender en lugar de acudir a fotografías “perfectas” procedentes de bancos de imágenes (sí, cuanto más global es una marca menos cuidan estos detalles por ilógico que parezca).

También, por muy obvio que parezca, las marcas deben ser honestas con la calidad del producto puesto que no sirve de nada inflar o exagerar sus características. Lo único que van a lograr con ellos va a ser conseguir una mala reputación.

Se consigue la compra convenciendo de probar nuestro producto, se posiciona una marca logrando que se repitan en el tiempo.

Si se quiere ganar la confianza del consumidor, es imprescindible ser totalmente honestos en los detalles importantes más allá de lo estrictamente obligatorio por la legislación. Tales como incluir una lista completa y precisa de los ingredientes, fuentes de información, sostenibilidad, etc, pueden ser claves para lograr que el cliente se posicione del lado de la marca. Además, se debe comunicar con todos ellos los valores clave de la marca y su compromiso con la responsabilidad social.

Target

En el momento de formar la entidad de una marca, resulta crucial enfocarse en un target específico para centrarse en atender las necesidades y deseos de esta audiencia en particular.

No malgastes tiempo buscando consumidores para tus productos, crea productos para tus consumidores.

Seth Godin

Respecto al diseño del packaging, se requiere de la personalización para desarrollar una conexión con el público deseado. Y es que muchas marcas intentan apelar de forma universal a los consumidores, con lo que realmente logran todo lo contrario, no atraer a nadie. Cuanto más orientada esté la información a un público específico, más fácil será conectar a la marca él.

Destacar entre la competencia

Este, a mi parecer, es el punto más obvio respecto a la influencia que tiene el packaging para conseguirlo. Sin embargo, es el más difícil de conseguir y trabajar en el diseño de la imagen del producto y su packaging.

Seguramente no haga falta que justifique este dato con ningún estudio (que los hay y me dan la razón), pero estamos rodeados de información y bombardeados con ella continuamente. Por esto también, cada vez prestamos menos atención a estos estímulos y el tiempo que le dedicamos como consumidores cada vez es más corto. Si a todo esto sumamos que vivimos en una constante agitación y vamos casi literalmente corriendo por la vida, la tarea que tienen las marcas para que nos fijemos en ellas es bastante complicada.

Las marcas necesitan innovar en el packaging de sus productos para atraer esa poca atención, tanto gráfica como estructuralmente hablando. Para  destacar entre todo el “ruido” visual, hay que sacar la “artillería pesada” e idear una estrategia creativa que sorprenda y conecte con el consumidor. Esa es la clave para deleitarlo y que nos elija.

Sin embargo, ser el más “ruidoso” en la estantería del supermercado sin un enfoque y mensaje claros ya hemos visto que puede ser contraproducente. Hay que enfocarse en a quien se dirige y en que la esencia y actitud de una marca debe ser proyectada de forma significativa y memorable.

Para lograr una primera impresión que cautive hay que cambiar paradigmas y romper las reglas. Hacer uso de formas poco comunes (packaging estructural), innovar en grafismos y colores, incorporar tecnologías que hagan interactuar al usuario van a lograr sobresalir entre todo ese “ruido” que están generando todos los productos a su alrededor.

Humanizar & conectar

Finalmente, el factor humano y la conexión emocional no puede quedar descartado cuando se trata de fortalecer la marca.

Ya hablaba antes de que solemos percibir a las marcas como algo mecánico, de todo menos que podría ser un amigo con el que ir a tomar un café un domingo por la tarde. Así pues, ¿cómo vamos a sentir los consumidores un apego por algo intangible? O mejor dicho, ¿cómo pueden las marcas hacer que los consumidores conecten con ellas?

Los consumidores queremos que nuestras compras tengan un sentido, y el packaging es un recipiente perfecto para lograrlo.

La interacción del comprador con el packaging del producto ofrece un momento de conexión emocional controlada gracias al diseño y a los elementos “humanizadores” que se integren en él. Se puede transmitir más allá de simplemente contar la propia historia de la marca compartiendo contenidos que lleguen a generar una emoción. Humanizar la marca generará una conexión con el cliente.


Espero que estos consejos te ayuden a enfocar y orientar el diseño del packaging de tu producto a fortalecer tu marca. Si quieres dar tu punto de vista sobre lo que acabas de leer puedes, dejarme un comentario más abajo, estaré encantada de leerte. 😉


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